domingo, 20 de diciembre de 2009

Simple y Agudo

Busco tras mis ojos cansados
la esperanza incierta de cada día
los rizos de un amanecer fecundo
que destierre recuerdos e ironías

Atado al vaivén de lo humano
de lo más insigne de nuestra especie
pareciera que lo firme se hace humo
y cubriera la sombra lo que parece

Tal vez he de buscar en mi autoestima
que me acompaña desde toda la vida
que aún camina junto a mi alma herida
que tiene color propio para el mundo

Y así con prestancia y soltura
quizás tras las puertas de lo uno
aparezcan las incógnitas resueltas
los contrarios ya negados...
la mañana desenvuelta.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Tí boule legein; (¿Qué quieres decir?)

Recuerdo las primeras cosas que escribí, muchas de ellas me encantaban, me sorprendían, muchas otras las borraba con pudor, pero siempre con la sensación de rescatar en alguna parte una idea, en alguna parte estaba lo que quería decir.

Los que escriben entienden a veces, a veces no, es que son muy arrogantes, es que hay que tener el ego muy alto para escribir, y para pensar ser leído, incluso por uno mismo, con un orgullo untado sobre los ojos fruidores tal vez tu texto cobra otro sabor, incluso puede ser demasiado, por eso lo que escribe la gente parece siempre más analizable que lo que escribe uno.

Y en este mundo posible ¿Qué quieres decir?, las palabras son intrascendentes, yo lo diría todo con una mirada, con un paso, con una maniobra, ese es un lenguaje perfecto, porque es simple y más atractivo, y las historias ya no son una sinapsis de conceptos, sino aquellas imágenes mentales, las que guardan los sueños, los pareceres de la mañana, y las muecas de tu rostro cansado, tibio, como el llano.

Así sin palabras, se puede...ni en inglés, ni en alemán, ni en latín, ni en griego...así, sólo con el ruido del alma, pareciese que siendo...sólo siendo, se dice lo suficiente.

Y a nosotros que nos gusta tanto el lenguaje, tanto la palabra, sin que esta exprese lo que sentimos en su plenitud, que pena que estemos condenados a vivir en este mundo, el que crean nuestros conceptos, nunca tan nuestros realmente.

¿Qué quiero decir? Que es Miércoles por la tarde y como no puedo hablar, como no puedo referirme, ahora que no tengo palabras...soy libre.

Al final, pensar es hablar con uno mismo.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Diciembre

El sol nunca estuvo tan arriba como cuando hoy quize pensar que lo que tienes en tu acabada coraza no es más que basura. Y si, tengo mucho rencor, pero no soy un hipócrita, y admito que sí, estoy herido, y si mentiste, si ignoraste, si te alejaste ya no es importante, no lo es porque ya sé, que en tu triste escena tienes mucho miedo, miedo de pensar ser algo que no puedes ni ya nunca podrás entender.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Acabóse

Se ha vuelto un martirio
tratar un cambio en mi apariencia
que inciten revuelta
dentro de mi esencia

Pero a quien engaño
si tengo callos en la frente
de tanto arrastrar mi mente
sólo para hacerme más daño

La espuma que nace
al interior de esta furia triste
no se la deseo a nadie
ni los sueños crueles

Sólo quiero más fuerza
para creer que ha muerto ya mi vida
y así renaciendo
mirar la aurora pensando todo de nuevo

¿Qué me haz hecho?
Nada consuela en este abismo
mar turbulento
el viento es la culpa

Ya no sé si me gusta el dolor de un sueño inalcanzable, o si puedo acaso desvanecerme en esta soledad. Quisiera la frivolidad que te concede la gracia, para maldecirte y pensar que te marchas.

No hay verdad viajero
está sólo en su viaje
sin enemigos no soy nadie
sin tu alma todo sigue igual

Pero ya nada tiene sentido

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Sin descanso

Hoy soñé muy claramente.

Primero...


Mi abuelo caminaba entre varias personas vestidas de esmoquin, una de ellas era alta en especial, no se distinguía, eso si, si eran hombres o mujeres. Él me divisa a un lado de la calle, todo esto transcurre fuera de la casa de mis abuelos, se separa de su séquito y me abre los brazos de lejos: yo soy pequeño, no tengo más de 9 años, corro a abrazarlo, su cuerpo es cálido y sus manos parecen cubrir toda mi espalda. Yo sé que debe irse, le digo que lamento que no estén mi abuela ni mi madre, a él no le importa, dice que sabe que harían un escándalo si lo viesen. El grupo de gente desapareció mientras yo no miraba, él se devuelve sólo, yo quiero llorar pero no puedo, corro dentro de la casa de mis abuelos busco su bicicleta y la monto, soy grande ahora, como de mi edad actual, pero él ha desaparecido, yo quiero encontrarlo, quiero que se vaya en esta bicicleta, pero mi mamá viene de frente con algunos de mis amigos del colegio, universidad, teatro, etc. Pareciese que el paisaje cambiara, ya no estábamos en Nueva Uno, sino en un parque, yo no aguanto, y me quiebro sobre el pasto, todos me preguntan que ocurre, a mi me recorre una inusual tristeza, de la que no estoy seguro si se debe precisamente a la partida de él.


Luego...


Estoy sentado en una banca de noche, estoy esperando a alguien, creo que en el Barrio Lastarria. Miro la hora, es muy tarde y pienso que debo llamar a esta persona, pero no lo hago, sino que me levanto y resuelvo caminar hacia la Alameda y luego por ella. En mi caminata deduzco, no se como, que puede ser que nunca quedé de ver a esta persona, y yo cometí un error, pero no me convenzo de ello. Hacia mi viene un amigo, es el Lautaro, viene con su bajo en la espalda y su ampli en la mano: "Wena wn menos mal que te pillé, vámonos pa' onde el Gustavo altoque.". Yo sé que no era a él a quien esperaba y que esto es nuevo, en ningún momento había planeado ir para allá, pero decido ir, porque me angustia pensar que podría esperar a alguien ahí toda la noche. Bajamos al metro, y las escaleras llevan directamente al andén; es el último tren, dentro del vagón me siento cansado, pienso ahora que realmente era muy claro que no vendría, me río, ya sé a quién esperaba, el Lautaro se pone a tocar Freedom de los Rage y yo le digo que nunca hicimos una banda tributo a esos locos. Me siento extrañamente bien, relajado. "Tranquilo mijo, si aún es tiempo". Cierro los ojos, despierto.

lunes, 9 de noviembre de 2009

En este mismo lugar, hace dos años...

Con mis zapatos nuevos salté la reja junto a los de siempre, nos acercamos a las canchas de cemento con nuestra disposición habitual. Armamos equipos, algunos dijeron que disparejos, pero que más da, yo en ese tiempo hacía paredes con mis amigos y corríamos la banda para centrar durante toda la tarde. El que anotaba varias veces seguidas estaba "prendido", así que recibía mas pases y tenía más confianza. Recuerdo que en un mal movimiento golpeé el balón arrastrando el pie, mi zapato derecho ya estaba roto, pero ya anochecía y hubieramos jugado hasta el otro día, o durante toda la vida... si tan sólo nos hubieran dado con la luz, como los Viernes.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Ni cerca del Fin

Ademanes de Enero. Sueltan una risa malvada, unas crueles lágrimas brotan de mi, porque aún es Diciembre y tu ya lo sabes, y aún así me he encargado de recordártelo, sólo porque todo tiene que quedar muy claro, de esta manera puedo volverme sobre mis pasos en paz. En Abril las canciones sobran, también los juegos, las miradas y tu eterna juventud. Creo que hubo paciencia sobre la hierba y tras las sombras chinescas, tras los caballos que vuelan. No se llegó a terminar de esperar, yo vi muchas estrellas pasar desde ese momento inolvidable, pero siempre he sido ciego, porque nunca aprendí a mirar realmente. En el escenario hay espectáculo y complicidad, por eso me despisto, siento un rumor en mi oído, ahora me vuelvo, creo que las cosas pueden cambiar, porque me he permitido pensar que nunca pasó tanto tiempo, que no puedo creerme mis historias realmente, son sólo para mi, y mis objetivos. Realmente no ha pasado tanto tiempo, sólo es Octubre y necesito de los colores algo más que una esperanzadora caricia, porque ya no me sirven esas cosas, quiero que te hagas espesura en mi alma, como una esencia liberadora... que me calle de una vez.

Sin embargo, la verdad es que no hay que tomarse nunca nada tan en serio.